Afortunada en LA

Mis viajes empiezan irremediablemente cruzando la línea. No todos, pero casi. Esta vez cruzo la línea acompañada y paso el camino compartiendo la historia de amor de una familia bonita, así bonita, por poner el amor en el centro y sentirse afortunados de tenerse.

Paso la noche en downtown, arropada en su sillón y en su ejemplo. 

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