Hoy fui al corazón del mundo

Hoy fui al corazón del mundo
-axis mundi-del templo de Quetzalcóatl en Teotihuacán
(respira)
Había renunciado a los túneles en 2011, un día que en pleno derrumbe personal relinché para entrar a otro narco túnel, mi cuerpo negado a ir bajo tierra.
Desde entonces consiento esa mini-fobia-funcional, inconsecuente.


(respira)


Hoy sentí el casco, bajé en lift minero y descendí 18 metros bajo tierra.


(no arañes, respira y camina)


La entrada al lugar fue un orificio frente a la pirámide que se abrió 83.3cm de díametro en 1983 luego de muchas lluvias.
Llevan desde entonces ensanchando, iluminando, entubando el gas cancerígeno que se respira en el recinto que estuvo 1800 años cerrado.


(respira, da más cáncer fumar)


Camino 64 metros, casi todos de patito, para llegar a la bóveda, el centro del mundo, bajo el centro de la pirámide de la Quetzalcóatl, la serpiente emplumada.


(respira. mareo. respira, respira, igual no podrás salir corriendo ni tirando a la gente)


A mi paso voy interpretando al arqueólogo en su reino -me faltan el aire y la valentía, alguien muy dulce me toca, me sostiene-El túnel tiene cámaras derecha, izquierda y al este una bóveda que queda justo bajo la base de la pirámide.
En las cámaras encontraron 400 esferas de metal brillante.
El camino tiene marcas de agua y tiene el techo cubierto de barro en el que pegaron polvo mineral; pirita, ematita y magnetita, brillan en la oscuridad emulando un cielo estrellado.
Los ingleses piden apagar la luz y siento frío. No lo harán hoy.


(lo pienso y brota el llanto nadie me ve. respira)


La bóveda principal tiene en el centro una punta de obsidiana marcando el centro del mundo.
Lo rodeaban lagunas breves de mercurio líquido y frente a la punta encontraron las estatuas de una mujer y un hombre llevando ofrendas en sus espaldas de piedra.
A los costados dos mujeres más custodian el norte y el sur, la mirada de los cuatro se encuentran al centro.
El arqueólogo habla de bulto, me jala y coloca en el sitio de la mujer, a mi izquierda pone al jefe de seguridad, el militar. el hombre.


(respira)


Ya en la bóveda respiro, me rindo en reverencia, por fin siento triunfar la curiosidad sobre angustia.Estoy bien en el vientre de la tierra.
Al subir en el lift volteo arriba y se me cae el casco que se rompe:La vida no me quiere protegida. me quiere abierta.


(no hay fotos, no puedo sostener el miedo y el celular al mismo tiempo) 15895376_10154458443544087_6153416620665647317_n 15895339_10154458443279087_2160263762554234974_n 15966195_10154458443429087_6519937748486671793_n

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