Olas para sanar

Carlos Luna pensó en ser abogado, pero amaba el mar, tanto que a punto de terminar abandonó la carrera y se dedicó al cuidado de la playa, a surfear y ser salvavidas en Rosarito, donde pronto fundó una escuela para impulsar este deporte entre los niños.

surf class FINAL 02

La escuela pasó de ser sólo los veranos a todo el año. De 2008 al 2010 trabajó en un proyecto en Rosarito para limpiar la playa: “Mi granito de arena”.

“Hacíamos un programa de gobierno por decir así, pero también la escuela de surfing y lo integré para que los niños aprendieran de todo, que crearan conciencia, confiaran en sí mismos y sepan cuidar el medio ambiente” dice Luna.

Terminando su periodo en el municipio supo que decidieron no continuar con el programa de Granito de Arena, así que él lo retomó por su cuenta para limpiar la playa, evitar la contaminación y siempre enseñar a surfear.

“Las clases de Surf Para Todos son gratis para los niños de 6 a 17 años porque se buscan nuevos talentos y también formar líderes. Me gusta quedarme con los niños que tienen más sentido social, una de las niñas acaba de cumplir 18 años y ahí esta cada fin de semana ayudando, enseñando, practicando” explica Luna.

Su pasión se ha vuelto negocio y ahora tiene una tienda, Locales Surf Shop que es desde hace un año es el centro de operaciones de su escuela de surf, que cada verano se llena de niños y jóvenes.

Es de sus clases que han salido tres campeonas de surf este año. Dafne Dueñas, segundo lugar nacional, Marian Lozano, cuarto lugar nacional en su categoría de Sub 14 y Diana Dueñas, tercer lugar nacional en la categoría Sub 18.

El campamento de surf cuesta $1000 pesos a la semana (unos $80 dólares) y ofrece atención especializada que incluye no sólo surfear sino primeros auxilios, yoga, nutrición y natación por siete semanas cada verano.

“Es pionero en México el trabajo que hacemos por la gente tan preparada que traemos y es de ahí que sacamos fondos y podemos costear las clases gratuitas el resto del año” agrega Luna, quien hace el campamento con otras diez personas en el equipo de instructores.

Este año, se acercó a Locales Pablo Zamora, un estudiante de intercambio de la Universidad Autónoma de Baja California para proponer un proyecto que ya funciona en Chile, para acercar a niños y personas con discapacidad a experimentar el surf y entrar al mar.

Se pusieron a trabajar juntos y lograron un curso llamado Baja Sin Límites, que durante seis semanas se organizó para niños con síndrome de Down, autismo y problemas motrices.

“El principal reto es el miedo de los padres, que preguntan qué tan seguro es que se metan al mar estos niños y yo les digo que es igual de seguro que jugar básquetbol o voleibol, es decir, habrá raspones, caídas pero no más…” cuenta Luna.

Liberada esta barrera los seis niños se divierten muchísimo, algunos, ven y tocan el mar por primera vez en sus vidas y al fin de semana siguiente se apuran a salir de sus casas al oír que volverán a la playa.

“Como instructor uno no ve sus limitaciones sino su potencial” dice Luna, “desde la primera sesión hay niños que no se quieren salir del agua, no batallan, ese contacto y esa atención sana a todos los niveles”.

Luna que se estrenó como padre hace menos del mes planea volver a la universidad, esta vez a la licenciatura de Educación Física de la UABC donde estaba Zamora.

Desde ahí planea continuar el proyecto de cuidado y limpieza de playas, hacer diez limpiezas de playa y continuar con el proyecto Baja Sin Límites para integrar a más niños con discapacidades diversas al reanudar las actividades en abril del 2015.

¿Cómo ayudar?
Donando tiempo, dinero, equipo de surf usado (tablas, trajes, racks) contactándolos en
FB Escuela de Surf Locales
Blvd. Benito Juarez num. 294 Zona Centro.
Tel  661 1076302

 

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