Teotihuacán día 1.1

El custodio, digno engendro del INAH, no se cansa de advertir, amedrentar, obstruir, para luego magnánime soltar la presión que ejerce sobre la filmación y parecer benévolo por dejarnos trabajar. Los vendedores codiciosos, hambrientos, maltratados, maltratan y mendigan y traman en ese compadrazgo machín violento que nos unde en el fango. Los visitantes mexicanos con gorra yo amo a México, sucios, desobedientes. Descubro que les tengo miedo, que tengo enojo, asco, desprecio. Si, dije desprecio: I feel contempt. Si lo digo en inglés no me duele, because I dont feel in English.
Busco comprensión, compasión, empatía pero me evaden. Parece que están en la otra orilla del río San Juan que huele a mierda y hace que me arda la garganta cada que lo tenemos que cruzar.

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